ENTUSIASTAS QUE MATAN

El texto de esta semana pertenece, una vez más a Javier Cercas. Lo he tenido que recortar y adaptar bastante para que no se excediese en longitud ni en tantas vueltas y revueltas como da en su original, publicado en el diario El País. Se trata pues, de una adaptación expresa para poder realizar el ejercicio que nos ocupa. El autor hace una crítica un tanto irónica y enfadada contra todos aquellos que dan la tabarra al resto de la población, so capa de defender sus derechos, gustos o entusiasmos. De esta manera, provocan en el autor (y en muchos de los ciudadanos) el rechazo de semejantes actitudes, y por ende, el deseo de que fracasen en sus peticiones.

TEXTO

Hace ya siete años, publiqué aquí un artículo titulado “Acabaré odiándola”. Me refería a lo que más me gusta en el mundo, la música, y si preveía un odio futuro era por la obligación que hoy tenemos de escucharla a todas horas y en todas partes, querámoslo o no, y además no la que elegimos, sino la que nos imponen otros en las calles, en los trenes, en los teléfonos, en las tiendas, por doquier. En el tiempo transcurrido desde entonces no sólo ese abuso ha ido a más, sino que se ha extendido a otras cosas, prácticamente a todas, por culpa de los entusiastas de cada una de ellas.

Los entusiastas actuales, se habrán dado cuenta, no se conforman con disfrutar obsesivamente de aquello por lo que sienten predilección, sino que necesitan: a) que el resto de la humanidad se entere de sus entusiasmos y de su disfrute; b) constituirse ellos mismos en espectáculo; c) imponerle sus aficiones al prójimo. Con ello lo que consiguen es un efecto contraproducente: sus semejantes acaban por detestar lo que ellos adoran, y sobre todo a los adoradores mismos, convertidos todos en tremebundos plastas.

Unas semanas atrás me quedé atónito hacia el final de un telediario, que daba como noticia “simpática” y “festiva” lo siguiente: una panda de devotos de la poesía, en vista de que este género a veces sublime se lee muy poco, había decidido “sacar la poesía a las calles”, es decir, parar a los viandantes y soltarles unos versos a bocajarro; recitar sonetos por un megáfono, molestando así a un vecindario entero; llamar a los telefonillos de las casas y endosarle unas coplas al incauto que contestara; en suma, dar la tabarra e imponer su fervor. “Si la gente no viene a los recitales”, decía un majadero ufano, “la poesía irá a los portales”. La acción de los entusiastas poéticos no podía dar como resultado sino que el personal odiara los versos a partir de ese día. Lo mismo ocurre con todo, ya digo. Hay una plataforma que reivindica en Madrid carriles bici como los que hay en otros sitios, y en principio uno no tiene nada contra ese medio de locomoción. Ahora bien, si cada jueves desde hace meses esos “bicistas” invaden el Paseo del Prado en hora punta y colapsan una de las arterias de la capital, con los consiguientes retrasos y molestias para toda la ciudadanía, lo normal es que ésta se vuelva en contra de las pobres bicis –y sobre todo de los abusivos pelmas que las montan– y que íntimamente desee que se fastidien y que jamás les concedan los dichosos carriles. La semana anterior tocó el llamado Día de la Trashumancia, ese domingo aldeano en que también todo se paraliza para que pasen las ovejas y bueyes por la zona más céntrica, antigua cañada real. El odio cayó sobre los animales, que qué culpa tenían.

Los entusiastas del atletismo, de las maratones, de los mimos, de las bicis, de la música, de la poesía, etc., todos resultan contraproducentes y los peores embajadores de los objetos de su pasión. Así no hay manera de que contagien ni una al personal; al contrario, lo vacunan contra todas. Hay entusiastas que matan.

JAVIER CERCAS. EL PAÍS

INDICACIONES SOBRE EL RESUMEN Y EL ESQUEMA DE IDEAS

A pesar de su extensión, el texto no presenta tantas ideas como podría parecer a simple vista. Sí que expone una buena cantidad de ejemplos que apoyan su opinión y se empeña por buscar la aquiescencia del lector. Hay que determinar también la intención del autor con este texto, si el humor es ácido o irónico, y sobre todo la conclusión. Es un texto fácil de resumir y fácil de articular en un esquema con predominio de las estructuras nominales.

ORIENTACIONES SOBRE EL COMENTARIO CRÍTICO

El texto es, tanto por el contenido, como por la forma, una exposición provocativa. El autor muestra sus disgustos por el proceder de tantos “entusiastas” que no saben respetar a los que se encuentran al margen de sus “entusiasmos”. Ante esta situación, habrá que comentar qué tipo de conflictos se establecen entre el derecho de libertad de expresión o los derechos individuales y la forma en que afectan al respeto individual de cada persona. Podremos estar totalmente de acuerdo con el autor, o disentir de algunos de sus argumentos, también dependiendo de si somos parte afectada o no (por ejemplo, si alguna vez hemos participado en manifestaciones públicas o semipúblicas en defensa de algo, si todas las protestas deben manifestarse de la misma manera al margen del número de individuos afectados, etc.). Lógicamente, si estamos totalmente de acuerdo con el autor, habrá que buscar nuevos ejemplos, nuevas argumentaciones que él no haya aportado, experiencias personales, etc. para que el comentario muestre nuestras verdaderas opiniones al respecto.

No olvidéis llegar a conclusiones en vuestra argumentación. Si es importante valorar el grado de acuerdo o de desacuerdo con el autor, no lo es menos el que lleguéis a vuestras propias conclusiones, sin limitaros solo a decir que estáis de acuerdo o no con él.

Que lo disfrutéis. Vale

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: